Red de Sanadoras de Abya Yala
Esta red recurre a sus raíces ancestrales y espirituales para crear un espacio de apoyo para las activistas hondureñas.
La pandemia del covid-19 cambió las vidas en todo el mundo. Las personas buscaron espacios para conectarse y sortear las restricciones, la incertidumbre y el miedo, aunque no pudieran reunirse físicamente. En Honduras, donde las condiciones sociales han sido especialmente desafiantes, existían pocos espacios para fomentar la conexión y el bienestar, especialmente para las mujeres jóvenes.
La Red de Sanadoras del Abya Yala surgió en respuesta a ese desafío. En 2020, un grupo de jóvenes hondureñas se dieron cuenta de que encontrarse virtualmente para meditar y hablar de sus experiencias les ayudaba a relajarse y transitar con mejores herramientas la pandemia. Para ellas, acostumbradas a trabajar, cuidar de sus hogares e impulsar cambios por medio de los movimientos sociales, este también fue un espacio intencional para romper el ciclo habitual de productividad y centrarse en su bienestar espiritual.
Para las fundadoras de la red, lo espiritual es político y a partir de esto construyeron una organización no solo para atender sus necesidades durante la crisis, sino para hacer realidad una visión de largo plazo para reclamar su conexión con las comunidades ancestrales y su tierra, al margen de los sistemas opresivos con los que se criaron. Además, incorporaron a su nombre el término ‘Abya Yala’, que procede del pueblo indígena Guna de Panamá y Colombia y se traduce como “tierra en plena madurez”. A menudo, el nombre también se utiliza para señalar el respeto por la tierra habitada como parte de los esfuerzos de descolonización.
Después de que se levantaran las restricciones por la pandemia en Honduras, la red estableció un espacio físico para que sus integrantes se reunieran, celebraran talleres, ceremonias y rituales. La Casa Abya Yala se inauguró en 2021 en Santa Lucía, un apacible respiro en las colinas sobre Tegucigalpa. En este espacio, se ofrecen talleres comunitarios sobre bienestar espiritual y emocional, capacitaciones de incidencia, clases de yoga y sesiones de terapia con psicólogas que benefician a las activistas de Honduras. De igual manera, cuenta con un mercadito comunitario y un set de grabación para podcast.
El Fondo Camy ha sido socio de la Red de Sanadoras desde sus inicios. Esta alianza se fundamenta en el respeto por el camino de crecimiento de la organización, así como por su sabiduría y su apuesta política de la espiritualidad comprometida con la defensa de los derechos humanos. En el año 2023, la Red acompañó al Fondo Camy en una reunión con sus socias, en la que se facilitaron prácticas vinculadas a la cosmología maya y otras tradiciones ancestrales, para honrar y defender los territorios cuerpo y tierra.
En sus cuatro años de existencia, la Red de Sanadoras ha evolucionado. Han ajustado sus metodologías, pausado su trabajo cuando ha sido necesario y aprendido la importancia de la comunicación asertiva y la delegación de tareas. A pesar de los retos, las sanadoras se sienten orgullosas de aportar una perspectiva colectiva única a la curación y el cuidado de las integrantes de su red, apoyan especialmente a las jóvenes que construyen y reconstruyen su propia espiritualidad desde un posicionamiento político, y continúan su apoyo a mujeres y niñas.